Bienvenido a Baleares


Sol y playa… y mucho más

El archipiélago balear, integrado por las islas de Mallorca, Menorca, Ibiza (Eivissa) y Formentera, junto con los islotes de Cabrera, Dragonera y otros muchos, compone la Comunidad Autónoma de las Baleares, con capital en Palma de Mallorca. Desde mediados del siglo XIX, cuando Mallorca comenzó a recibir un turismo de élite, el peso de este sector se ha ido acrecentando hasta convertirse, tras el espectacular boom producido desde la década de 1970, en el factor de desarrollo más importante y verdadero motor de la economía balear. El clima, los valores paisajísticos, la personalidad bien definida de cada una de las islas y, en general, la multiplicación de las posibilidades de ocio son los principales atractivos que justifican esa situación. Baleares es uno de los destinos de ensueño del Mediterráneo y no le faltan motivos: una naturaleza extraordinaria, ejemplificada en la mallorquina serra de Tramuntana, Paisaje Cultural de la Humanidad; calas de ensueño y un gran patrimonio arqueológico en Menorca, y bellísimas puestas de sol que anteceden a las divertidas noches sin fin de la isla de Ibiza.

ANTES DE IR A Baleares ...


Antes de salir

  • Las Baleares tienen una superficie cercana a los 5.000 km2, pequeña si la comparamos con el resto de las Comunidades Autónomas españolas. Su población es de 1.124.000 habitantes, es decir es la decimocuarta Comunidad en cuanto a población se refiere.
  • Más del 20% de la población balear residente es extranjera, la mitad de ella formada por ciudadanos europeos (alemanes, británicos e italianos principalmente), y las islas reciben la visita de más de 10.000 millones de turistas al año.
  • El catalán es la lengua propia de las Baleares y cooficial junto al castellano, aunque el cosmopolitismo del archipiélago hace de él una babel lingüística donde no resulta difícil comunicarse.
  • En el archipiélago predomina el clima mediterráneo marítimo. Las temperaturas son suaves durante todo el año y se registran, de media, más de 300 días de sol al año, lo que hace de las Baleares uno de los lugares de Europa con mejor clima. Existen, no obstante, sensibles diferencias entre las diversas islas.

Cómo llegar

Dos son las opciones que se tienen para llegar a las Baleares, y aunque el transporte aéreo es el recurso más demandado para viajar hasta las islas, y más rápido, no se debe dejar de tener en cuenta la opción del barco y las facilidades que ofrece para un equipaje voluminoso o, sencillamente, para embarcar el coche. El aeropuerto internacional de Son Sant Joan en Palma, principal vía de entrada de visitantes, goza de excelentes comunicaciones con la Península. Por mar, las líneas regulares que operan en Palma parten de Barcelona, Valencia y Dénia, y del resto de las islas.
El aeropuerto de Menorca está situado 4,5 kilómetros al suroeste de la capital de la isla, Maó. De naturaleza eminentemente turística, presenta un importante tráfico chárter.  Transmediterránea ofrece rutas diarias en barco desde Barcelona, Valencia y Palma de Mallorca con destino el puerto marítimo de Maó.
El pequeño aeropuerto de Ibiza está en Sant Josep de sa Talaia, a tan solo 7,5 kilómetros de la capital ibicenca.  Ibiza tiene dos puertos con conexiones marítimas para pasajeros con la Península, el de Eivissa y el de Sant Antoni de Portmany.

Cómo desplazarse

Mallorca cuenta con unas infraestructuras modernas y preparadas para el tránsito fluido de personas, bien en transporte público o privado.  Existe una amplia red viaria que comunica todos los puntos de la isla, sobre todo carreteras locales y tres autovías.
Para moverse por Menorca se puede optar por el transporte público, autobús y taxi, el coche privado o bien medios más hedonistas, deportivos y estivales como la bicicleta o el caballo; sin mencionar que algunas de las calas de la isla son fabulosos lugares donde fondear a gusto y, claro, el barco un medio de transporte diferente.
Dadas las pequeñas dimensiones de Ibiza, desplazarse de un extremo a otro de la isla es relativamente fácil y rápido. Existe una buena red de autobuses que comunican no solo las poblaciones, sino también muchas playas, aunque ciertamente resulta más cómodo alquilar un vehículo para desplazarse con mayor libertad.

Dónde dormir

Además de los magníficos hoteles de sus costas, para todos los gustos y presupuestos, en las Baleares se ofrecen al viajero otras categorías de alojamiento, como el turismo rural o las viviendas de agroturismo (fincas de explotación agrícola, ganadera o forestal). Por otro lado, existen viviendas antiguas y rehabilitadas que se encuentran en los núcleos urbanos, cerca de las zonas turísticas y con una arquitectura afín al estilo de la población.

Mallorca

'La mejor información sobre Mallorca totalmente actualizada y dividida en cuatro secciones. En la primera, titulada Excursiones por Mallorca, se describen cuatro recorridos por la isla. Cada uno de ellos se señala, en un color diferenciado, en los mapas de carreteras de la parte de la isla que se propone recorrer...

QUÉ VER Y HACER EN Baleares ...


Qué ver

Vista nocturna de la catedral de Palma de Mallorca
Palma de Mallorca medieval

En un desordenado entramado de callejuelas estrechas y oscuras, repletas de acogedores rincones, se extiende la Palma medieval, con lugares tan señeros como la catedral, el palacio de la Almudaina, los Baños Árabes, las calles del antiguo barrio judío, y ya fuera del recinto de las viejas murallas, la llotja, excelencia del gótico civil mediterráneo. El recorrido por la Palma medieval debe concluir con una visita al famoso castillo de Bellver.

Bahía junto al cabo de Formentor en la isla de Mallorca
El cabo de Formentor

Este brazo pétreo en el que concluye la isla por el norte, verdadero finis terrae mallorquín, es uno de los espacios más bellos e impactantes de Mallorca, donde la roca y el mar se disputan violentamente el espacio sin permitir que la presencia humana se haya entrometido en la creación del paisaje.

Puerto de Maó en la isla de Menorca
Maó colonial

Españoles, ingleses y franceses ocuparon el puerto de Maó en sucesivas ocasiones, en un juego de idas y venidas, producto de alianzas y de enemistades dignas de un folletín dieciochesco. De este acontecer histórico, y especialmente de la ocupación inglesa, permanece un imborrable aire colonial en el puerto de Maó y en toda la ciudad antigua.

Naveta des Tudons en la isla de Menorca
Menorca megalítica

Hacia el año 1400 a.C. florece en Menorca la llamada cultura talayótica, cuyos abundantes restos –gigantescas taules y talaiots– nos sorprenden casi a cada paso y definen una de las notas típicas del paisaje de la isla. Se cuentan por cientos los lugares de interés arqueológico, con la famosa naveta des Tudons a la cabeza.

Vista desde el puerto de la ciudad vieja de Ibiza
Dalt Vila, Patrimonio Mundial

Dalt Vila (la ciudad vieja de Ibiza) es uno de los más bellos y mejor conservados ejemplos de ciudadela mediterránea, producto de sucesivas aportaciones históricas y culturales. De origen púnico, ha sido después modelada con aportaciones de sucesivos ocupantes: romanos, bizantinos, árabes, pisanos, aragoneses y catalanes...

Atardecer sobre las salinas en la isla de Ibiza
Ses Salines de Eivissa i Formentera

Las salinas pitiusas son, sin duda, un verdadero emblema natural, histórico y cultural para la sociedad insular.  Normalmente, el visitante se limita a pasar junto a las salinas de Eivissa y Formentera. Tanto en una como en otra isla, debe hacerlo para acceder a algunas de las más bellas playas de las Baleares. Pero no debe olvidar que parte de este maravilloso lugar está declarado Patrimonio Mundial, justo el espacio marino que une ambas islas.

Qué hacer

Muestra de la belleza natural de la sierra de Tramuntana en la isla de Mallorca
Senderismo por la sierra de Tramuntana

De Andratx a Pollença el viajero puede afrontar una larga ruta por las montañas del norte de Mallorca y disfrutar de los parajes naturales más espectaculares de la isla: impresionantes acantilados y roquedos, un vasto tapiz de pinares y encinares, y pequeños pueblos que no quieren saber nada de la Mallorca rendida al turismo. La sierra fue declarada Patrimonio Mundial por la Unesco en 2011.

Preciosa población de Valldemossa que enamoró a Chopin en la isla de Mallorca
Tras las huellas de Chopin en Valldemossa

El pequeño pueblo de Valldemossa es uno de los conjuntos de arquitectura popular mejor conservados de la isla de Mallorca. Pero su fama, de alcance internacional, le viene dada por su vieja cartuja y, sobre todo, por el invierno que pasaron en sus modestas celdas dos ilustres inquilinos: Frédéric Chopin y George Sand.

Fiesta en Ciutadella de Sant Joan, donde los caballos son los protagonistas
Visitar Ciutadella en fiestas

Casi destruida en 1558 por los turcos, la antigua capital de Menorca mantiene aún todo el sabor de una antigua ciudadela mediterránea. La ciudad es un lugar tranquilo y hospitalario que debe recorrerse sin prisas. Su paz solo se ve alterada durante las fiestas de Sant Joan por la fiebre de los jaleos y las carreras de caballos.

Camí de Cavalls junto al azul del Mediterráneo en la isla de Menorca
A pie por el Camí de Cavalls menorquín

Por la isla de Menorca se extienden, formando una densa tela de araña, numerosos caminos rurales por los que es una delicia caminar. Lo que no muchos sabían fuera de la isla es la existencia de un antiguo trazado, el Camí de Cavalls, que circunvala la isla en su totalidad, pegado a la costa y que es plenamente transitable en sus más de 180 km (20 etapas).

Hitos de piedra junto a la costa en la isla de Formentera
Una excursión a Formentera

Formentera es la pequeña mimada de las Baleares, la más reducida y mejor conservada de sus islas habitadas. A pesar del turismo, nada consigue alterar el ritmo pausado de la vida en la isla, donde una cita para el atardecer puede significar horas de tranquila espera bajo un porche, viendo sin prisas nacer, una a una en el crepúsculo, las estrellas en el cielo nítido...

Jóvenes disfrutando de la vida nocturna de la isla de Ibiza
Diversión nocturna en Ibiza

La noche de Eivissa es legendaria, una fiesta continua durante los meses de verano. Cientos de locales abren sus puertas hasta altas horas de la madrugada, y en ellos desfilan todas las tendencias y son admitidas todas las extravagancias.  Descubre la sonorización, los efectos de luz, los toboganes, las piscinas, los famosos, los tipos femeninos, los masculinos...

Qué comer

La gastronomía balear está fuertemente vinculada a su historia, condicionada en buena parte por dos etapas bien diferenciadas y definidas. Por un lado, la cocina medieval, ya sea herencia islámica o influencia catalana. Por otro, la rica cocina del siglo XVIII, que, más refinada, contaba con el cultivo en las islas de los productos americanos y la inspiración francesa. La dominación británica de Menorca se deja notar también en el arte de guisar o de fabricar determinados productos alimenticios. Contrastando con todo ello, seculares recetas fueron exportadas por los dominadores a sus respectivas metrópolis como la salsa mahonesa (de Mahón), mal llamada “ma­yonesa”, que hizo las delicias de los comensales en la corte de Luis XV. Célebre es también la caldereta de langosta menorquina, o las cocas y sobrasadas mallorquinas, sin olvidarnos de la imprescindible ensaimada.

Fiestas y festivales

Ibiza es un punto focal de la diversión nocturna internacional: no hacen falta grandes estrellas. En todo caso, las grandes estrellas son los clientes de los, a veces, extravagantes locales ibicencos. El espectáculo es, pues, Ibiza y la gente que la visita en verano. Algunas de las discotecas ibicencas tienen fama mundial. Hay gente que viene desde cualquier parte del planeta a las fiestas de inauguración de la temporada, a las que acuden los dj’s de más prestigio internacional. Más tranquila es Menorca, cuyos festejos tradicionales más conocidos y celebrados son las fiestas de caballos. Se celebran el día del santo patrón respectivo en cada localidad, destacando las fiestas de Sant Joan en Ciutadella. Diversos actos institucionales conmemoran en Palma la conquista de la ciudad a los árabes por parte del Rei Jaume I en 1229. Por lo demás, la vida cultural y festiva de Palma de Mallorca no tiene nada que envidiar a la del resto de capitales peninsulares.

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