Viajar no es solo llegar hasta una ciudad y recorrer sus calles y sus monumentos; viajar es una ejercicio que va más allá, es conocer otros lugares, es aprender a mirar de otra forma, es acumular experiencias, es tener nuevos amigos en rincones del mundo que no pensarías. Es, en definitiva, abrir la mente. Conocer las costumbres y las fiestas populares, y vivirlas como lo podría hacer una de las personas que allí habitan, es una manera más de viajar.

Si a Pamplona (Navarra) llegan todos los años miles de personas de todo el mundo que inundan la ciudad de blanco y rojo por algo será. La calle se convierte durante unos días en un derroche de fraternidad, alegría y buen ambiente, al compás de las charangas y las peñas. El encierro es el único momento del día en el que la fiesta se contiene y la tensión invade el recorrido minutos antes de que la manada de toros inicie su carrera tras los mozos. La fiesta continúa con el "caldico", el chocolate con churros, la procesión, los gigantes y cabezudos, el aperitivo, la corrida de toros o los fuegos artificiales que dan paso a la algarabía nocturna.

Te contamos los momentos que no debes perderte si este año has decidido elegir la FIESTA, con mayúsculas, más popular de España y casi, del mundo entero:

7 de julio, San Fermín

En Pamplona el año no comienza el 1 de enero sino el 6 de julio, cuando el chupinazo lanzado desde el Balcón del Ayuntamiento y un mar de pañuelos rojos dan la bienvenida a una de las fiestas más populares, no solo en España sino en el mundo entero, que se prolongará durante ocho días y medio (del 6 al 14 de julio). 

 

Momentos inmediatos al chupinazo

El encierro

A las 8 h, entre la cuesta de Santo Domingo y el callejón que conduce a la plaza de toros, se desarrolla el espectáculo más breve del mundo. Cada encierro es diferente. Si es limpio y rápido durará tres minutos, intensos y vistosos, suficientes para observar las hazañas de los corredores casi profesionales; las torpezas de los inexpertos –que acaban en el suelo–; y las imprudencias de los que ignoran e incumplen las normas de la carrera. 

A los toros, a merendar

A los toros algo de caso le hacen los del tendido de sombra; el resto, si soltaran una cabra, no se enterarían porque para ellos el espectáculo está en las gradas donde las peñas van a disfrutar de la merienda y el bailoteo con música de charangas. 

La plaza de toros se convierte en un merendero donde la música está muy presente

A cualquier hora en la calle

Entre encierro y encierro hay mucho que ver y hacer en Pamplona: vísperas cantadas, procesiones, comparsas de gigantes, cabezudos y kilikis (de menor tamaño que los cabezudos y tocados con un tricornio), peñas, charangas y, sobre todo, alegría y animación. La fiesta está en la calle y en el ánimo de cada cual mientras haya fuerzas y el cuerpo aguante. No hace falta salir de la parte vieja y la plaza del Castillo para vivir ese derroche de jolgorio y jaraneo. Allí se junta lo mejor de cada casa, que en Sanfermines es todo el mundo, en los bares abarrotados, en las terrazas de la plaza, en Estafeta, en Navarrería, y en todos los rincones porque en todos bulle la fiesta.

Como escribió Hemingway, tras uno de sus muchos viajes a Pamplona, San Fermín es una fiesta "capaz de hacer que uno se levante de la cama a las cinco y media de la mañana durante varios días seguidos”, así que coged fuerzas para disfrutar de esta fiesta popular de origen medieval basada en la responsabilidad y el respeto de todos los que en ella participan. 

Las peñas recorren las calles tocando música para animar a todos los participantes.

"El pobre de mí" o el final de la fiesta

El día 14, a media noche, en la plaza Consistorial tiene lugar el último acto oficial de la fiesta, momento en el que las pamplonesas y pamploneses entonan con mucho sentimiento "El pobre de mí", la canción de la despedida.

 Los pañuelos rojos son todo un símbolo en esta fiesta, ahora los levantan para entonar "El pobre de mí" y despedirse hasta el próximo año.

No olvides llevarte nuestra Guía Total de Navarra, por si aún te quedan fuerzas para conocer los muchos rincones que ofrece esta maravillosa provincia.

Comienza la cuenta atrás… ¡uno de enero, dos de febrero, tres de marzo, cuatro de abril, cinco de mayo, seis de junio, siete de julio, San Fermín!

 

Fotografías: Agustín Sagasti