Texto: Francesc Ribes. Fotos: 123 RF

El glamping, la contracción de las palabras glamourous y camping, un modo de pasar las vacaciones conocido desde hace tiempo pero que ahora empieza a popularizarse.El término lleva varios años sonando en Fitur, y hace pocas semanas en el salón B-Travel de Barcelona se le reservó un espacio propio por ser una tendencia que crece con fuerza. Se trata del glamping, un modo de pasar las vacaciones conocido desde hace tiempo pero que ahora empieza a popularizarse. El concepto deriva de la contracción de las palabras glamourous y camping, y se podría definir como la combinación entre las cualidades del campin (libertad y contacto con la naturaleza, sobre todo) y las comodidades de la estancia en un hotel. El glamping abarca muchas modalidades y todas tienen en común las actividades al aire libre y un alojamiento singular.

 

Una yurta de lujo

Este puede ser una caravana vintage restaurada, un tipi, una cabaña en un árbol, una yurta, un vagón de tren, una casa flotante, un granero o una tienda de lona estilo safari en la que los exploradores británicos de finales del siglo XIX se sentirían como en casa; mejor aún, porque estos habitáculos cuentan con camas dobles, baño privado, bañera de hidromasaje, wifi y muchas otras comodidades, siempre gestionadas desde un punto de vista sostenible: ahorro de recursos, eficiencia energética, materiales ecológicos, diseño ecofriendly, etc. Además, el glamping está pensado para aquellas personas que nunca han ido de campin: no tienen que comprar una tienda, ni sillas plegables ni cocinas de butano, solo tienen que llevar su equipaje y disfrutar de las instalaciones y los servicios, que suelen incluir todas las facilidades necesarias para practicar senderismo, ciclismo de montaña y deportes de aventura o náuticos.

Chozas flotantes en Tahilandia

En Tailandia, por ejemplo, los viajeros que se adentren en el parque nacional Khao Sok, un verdadero paraíso para senderistas según la guía Trotamundos Routard, pueden alojarse en unas confortables cabañas de madera situadas entre los árboles, a varios metros del suelo. Tampoco faltan campamentos de cabañas más o menos equipadas en India, principalmente al norte y al sudoeste, cerca de Goa. Al norte, además, se pueden encontrar complejos hoteleros con lujosas tiendas dignas de un rajá, y también un discreto campin de yurtas cerca de Jaipur; estas tiendas solo se parecen a las viviendas de los nómadas de Asia Central en su aspecto exterior, pues por dentro cuentan con baño, cocina, televisión y wifi. Más lujosas son las instalaciones de un complejo hotelero situado cerca de Mendoza (Argentina) que ofrece una suite en un contenedor de diseño futurista que se eleva sobre los viñedos de la propiedad para ofrecer unas vistas fantásticas con los Andes al fondo.

Pasar la noche en el típico tipi indio

Estados Unidos ofrece decenas de alojamientos estilo glamping para los trotamundos que recorren, por ejemplo, sus parques nacionales. Abundan los cámpines con cabañas de madera de todos los estilos y categorías, así como grandes tiendas de campaña estilo safari, pero quizá lo más singular sea localizar aquellos cámpines que cuentan con bellas y restauradas caravanas Airstream de aluminio, o con tipis, las tradicionales tiendas cónicas de los indios americanos que hoy son el cobijo preferido de los campistas con estilo. También es en Estados Unidos donde se concentra la mayor oferta de casas flotantes (otra forma de glamping) para pasar unos días junto a un lago o un río, principalmente en la costa Este.

En África, lo más habitual son los confortables campamentos de tiendas y lodges que acogen a la mayor parte de turistas que visitan los parques nacionales de Kenia, Tanzania o Sudáfrica, pero tampoco hay que olvidar los alojamientos en tiendas bereberes próximos a Marrakech o en pleno desierto marroquí.

Espectacular resort con cabañas

En Europa, la oferta es variada: los glampers pueden alojarse en acogedoras cuevas situadas en los Monegros o en las Bardenas Reales, en viejos vagones de tren restaurados en Yorkshire o en la costa de Devon (Inglaterra), en carromatos de madera de estilo vagamente zíngaro en Bretaña (Francia) o en una yurta a orillas del lago di Garda (Italia). España, en concreto, cuenta con algunos de los cámpines tradicionales mejor valorados de Europa, y estos también han apostado por el glamping. Así, en Tarragona, el campin Miramar se ha hecho famoso por sus caravanas vintage pintadas con llamativos colores. Todas son modelos antiguos que han sido convenientemente restaurados y ubicados en parcelas que cuentan con pérgola, sillas y barbacoa. No muy lejos, el Camping Resort Sangulí, en la playa de Salou, ofrece su propia versión del glamping: áreas tematizadas (Mediterráneo, África, Caribe, Polinesia…) con diferentes tipos de alojamiento (villas, lodges, bungalós, tiendas safari, autocaravanas…) que se integran en cada zona y recrean ambientes exóticos en un estilo similar al del cercano parque PortAventura World.

Campamento de lodges en África

Hay muchas más posibilidades, hasta el punto de que han surgido portales especializados en localizar habitáculos singulares en cualquier rincón del mundo, pero en todos los casos se pretende que alojarse en un campin, campamento, colonia o resort sea una experiencia única que forme parte de unas vacaciones inolvidables.