Llega el otoño y los árboles caducifolios se preparan para una época en la que la luz y el calor escasearán. Hay que ahorrar recursos, la fotosíntesis es más compleja, y ya no se puede producir clorofila alegremente como en primavera y verano; conforme aquella se retira, su verde característico es sustituido por otros pigmentos presentes en las hojas moribundas: el naranja del betacaroteno, el rojo de los antocianos o el amarillo de los flavonoles. En pocos días, el verde uniforme de los bosques se transforma en un estallido de colores cálidos que evolucionarán hacia tonos marrones o morados hasta la caída de la última hoja. 

Te proponemos seis destinos de otoño para recorrer España. Cada uno está en una zona muy diferente de nuestro país, así tienes para elegir. Ten en cuenta que en alguno puede que necesites permiso para visitarlo.

Parque Natural de las Fragas do Eume (A Coruña)

Entorno natural fascinante, siguiendo el curso del río Eume, con 9.000 hectáreas de extensión es uno de los bosques de ribera mejor conservados de Europa. El parque cuenta con cuatro accesos: por Pontedeume hasta el río Eume, por A Capela, por Cabanas y por Monfero.

La mejor forma de conocer el bosque es a pie. Robles, chopos, fresnos y alisos nos esperan en la Fraga con sus colores otoñales junto con más de doscientas especies de líquenes y veinte de helechos, algunas de sus especies persisten desde el período geológico Terciario. Y en otoño, también veremos algunas de las más de ciento sesenta especies de setas y hongos propias de la zona. 

De parada obligatoria en el Parque es el Monasterio románico de San Xoán de Caaveiro recientemente rehabilitado. Las vistas desde aquí son espectaculares.

Selva de Irati (Navarra)

Se encuentra situada en el Pirineo oriental navarro, en una cuenca rodeada por montañas (Ori, Abodi...), en la cabecera de los pirenaicos valles de Aezkoa y Salazar. Constituye uno de los santuarios de la naturaleza más valiosos de España.
En Ochagavia considerada como una de las localidades más bellas de Navarra se encuentra el Centro de Interpretación de la Naturaleza de La Selva.

El lugar, que merece una visita en cualquier época del año, es realmente impresionante en otoño. Los amarillos, naranjas y dorados de las hojas de las hayas inundan el paisaje y contrastan con el verde permanente de pinos y abetos. Forma la segunda masa forestal en extensión de Europa, tras la Selva Negra de Alemania.

Ordesa y Monte Perdido (Huesca)

Desde mediados de octubre hasta fin de mes las hayas suelen virar del verde oscuro al rojo más encendido y las saucedas de las riberas se vuelven moradas. Los rebecos descienden hasta el nivel de los bosques y también las chovas piquigualdas y piquirrojas concluida la cría bajan en vuelo por las laderas y acaban picoteando por el suelo, los quebrantahuesos sobrevuelan los cortados rocosos junto con las águilas reales.

A finales de octubre y comienzos de noviembre el cielo ya no es de fiar y solo se deben emprender excursiones a las zonas altas si se va bien preparado e incluso realizar alguna excursión de esquí en variedad nórdica o de fondo.

La Fageda d’en Jordà. La Garrotxa (Girona)

Situada dentro del maravilloso escenario de la región volcánica de la Garrotxa, se encuentra este hayedo singular, único en su género por dos características muy concretas: su situación sobre suelo volcánico y su baja altitud, a tan sólo 550 metros sobre el nivel del mar.

Se trata de un bosque puro de hayas con algunos robles y castaños dispersos. En el sotobosque todavía es posible encontrar bajo las hayas al heléboro verde, la anémona, la violeta silvestre o la verónica. Muy cerca se hallan grandes cráteres de lo que hace más de 10.000 años fueran volcanes. En total, en el Parque de la Garrotxa hay más de sesenta, una treintena de los cuales está bien conservada a pesar de su antigüedad. Destaca por ejemplo el volcán de Santa Margarida situado junto a la Fageda, con un diámetro de 500 metros y que presenta una bella ermita en el centro.

Sierras de Francia y de Gata (Salamanca)

Esta zona serrana es pródiga en bosques que se van distribuyendo en función de la altura y sus apetencias a los distintos factores climáticos y a la orientación de los valles y sus laderas así en la parte baja de la sierra se dispone la vegetación mediterránea con encinares en las solanas y quijigares en las zonas frescas, pero es el roble la especie dominante. En las zonas bajas los robledales se entremezclan con los bosquetes de castaño, formación cultivada por el hombre desde hace varios siglos, que tiene gran importancia en la región y que ocupa grandes extensiones. Además, en la época otoñal sus frutos, las populares castañas maduran y, por tanto, llega la época de “la castañeda”, como llaman en esta comarca a la recogida de la castaña. Es común en muchas localidades la elaboración de “magosto” o castañas asadas.

Nos encontramos con varias localidades con una arquitectura tradicional popular muy rica y bien conservada, tal es el caso de La Alberca en la sierra de Francia. No se debe abandonar la zona sin subir a la gigante Peña que adopta el nombre de la Sierra y se sitúa 1.723 metros para contemplar las espectaculares vistas y visitar la Iglesia, de estilo gótico del siglo XV, dedicada a Nuestra Señora de la Peña de Francia.

Hayedo de Montejo (Madrid)

Declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO, para visitarlo se debe reservar entrada gratuita en la web del Hayedo de Montejo. Está situado en un singular enclave que destaca llamativamente con los paisajes que lo rodean, pinares en repoblación y matorrales. El bosque de hayas ocupa una superficie de 250 hectáreas.

Al recoger la entrada en el centro de información de la Sierra de Rincón se puede elegir entre tres tipos de rutas de diferente dificultad: la senda del río, la senda de la ladera y la senda del mirador. La más sencilla y en la que nos vamos a centrar, es la que discurre paralela al río Jarama, cuyo murmullo, según lo que haya llovido, nos acompaña durante todo el paseo. Es tiempo de setas y no es difícil descubrir boletus o las llamativas amanitas. Por toda la senda abundan robles, acebos, fresnos, cerezos y manzanos silvestres. Una de las hayas más llamativas de este bosque es el 'Haya de pata de elefante', llamada así por la forma de sus raíces. Se calcula que tiene unos 200 años de vida y unos 30 metros de altura. Siguiendo la senda llegamos hasta el 'Haya de roca', de unos 250 años y cuya raíz se confunde con la roca de la que emerge.

Este maravilloso bosque es hábitat también de muchos animales como los corzos, los jabalíes, las lechuzas, las garzas, las nutrias o los zorros.
El otoño es el espectáculo natural perfecto para disfrutar de los puentes y vacaciones o de una escapada de fin de semana y recorrer nuestra península de una forma diferente. Así que elije tu destino, prepara la maleta, llévate una de nuestras guías y…

¡empieza el viaje!